INGREDIENTES
- 2 tazas (290 g) de semillas de sésamo (ajonjolí).
Es preferible usar semillas de sésamo crudas, blancas y sin cáscara, pero se pueden usar cualquier tipo de semillas de sésamo.
- Ponemos las semillas crudas en una sartén seca y las tostamos a fuego medio durante unos 5 minutos, removiendo constantemente. Hay que tener cuidado de que no se quemen o se cocinen demasiado porque si no el tahini estará muy amargo. Tenemos que cocinarlas hasta que se doren ligeramente y podamos notar su olor, pero no tienen que estar marrones.
- Apartamos del fuego y dejamos que se enfríen un poco (unos 5 ó 10 minutos).
- Ponemos las semillas en un procesador de alimentos o en una batidora potente y batimos hasta que obtengamos una pasta con la consistencia que queramos. En nuestro procesador en 10 minutos está lista, pero queda más pastosa, así que nosotros la dejamos 15 minutos.
- Guardamos el tahini en un recipiente hermético, mejor en la nevera, durante un mes o incluso durante más tiempo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario